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ABUSO DE AUTORIDAD Y MALTRATO, PROBLEMAS QUE AÚN PADECEN MIGRANTES EN TLAXCALA

El director del albergue “La Sagrada Familia” de Apizaco reveló que aún persisten las agresiones y abuso de autoridad en contra de los migrantes; recriminó la falta de capacitación de cuerpos policiacos estatales y municipales.


Por Naye Vélez

Migrar por México es exponerse a ser víctima de abuso y brutalidad por parte de policías y autoridades migratorias, o hasta del personal de seguridad de los trenes utilizados para cruzar el país. Sergio Luna Cuatlapatzi, director del Albergue “La Sagrada Familia en Apizaco”, reveló que el abuso de autoridad y extorsión son los problemas más frecuentes a los que se enfrentan los migrantes a su paso por Tlaxcala.


El responsable del refugio para la población migrante lamentó que las corporaciones policíacas carezcan de capacitación y sensibilidad para tratar temas de tránsito migratorio e incurran en prácticas violentas y abuso de la fuerza pública cuando realizan alguna detención u operativo en contra de estos viajeros. 


Indicó que el albergue tiene conocimiento de al menos ocho casos de abuso de autoridad y brutalidad policíaca en contra de migrantes en lo que va de 2021. A pesar de los múltiples llamados a las autoridades para profesionalizar a los elementos de seguridad y la exigencia de implementar protocolos de actuación en apego a los derechos humanos de la población migrante, éstas prácticas abusivas aún son recurrentes. 


Luna Cuatlapatzi explicó que esta situación ya es preocupante para los viajeros transitorios, pues dichas agresiones pueden ir en escalada y provocar que “el problema se salga de control… podemos estar frente a situaciones más lamentables como la pérdida de la vida, situaciones mas complicadas para las personas migrantes”, externó. 


El director de la casa de acogida para los migrantes reiteró el llamado a las corporaciones para sensibilizar a los efectivos policiacos y a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para vigilar y observar que los operativos y protocolos de revisión y detención hacia los migrantes se hagan con respeto a los derechos humanos y sin incurrir en la violencia o la intimidación.